Echándote, madre, de menos
Carta de un preso de Guantanamo
Imad Abdullah Hassan
Echándote, madre, de menos, mi corazón he consumido.
Juro por la entera Creación que no sé cómo hablarte.
En la noche, en mi sueños sonámbulos, siento tu amor
Llamándome: ¿Dónde está Imad?
Todos aquí han recibido cartas que alivian su corazón.
Pero yo, sufriendo, vivo en mi soledad, más lejos.




Comentarios sobre Echándote, madre, de menos
Solo la soledad es testigos de nuestros errores, o quizas no cometidos por nosotros mismo sino por nuestros semejantes que Dios ilumine los pensamientos de los humanos.
"SI LO QUE VAS A DECIR NO ES MAS BELLO QUE EL SILENCIO:NO LO DIGAS"