El entreacto
Rosalía Linde (Madrid, 1978)
.
El entreacto.
La esperanza barrida del adusto asistente.
Obra sin metralletas,
sin una premisa,
obra que no agotaron las arcillosas balas,
ni el tedio de ministros.
En una pausa eterna
niños felices
comieron gominolas,
izaron muchas velas
y el viento susurraba en sus lindos ojitos,
pero los hombres serios desayunaron ganas
en almuerzos de perlas.
Ellos eran la ostra que no digiere nunca
el entremés.
Y el tiempo no es el compi de la reputación,
no se siente tan digno
que coloque collares en los pequeños cuerpos.
Más bien compone
acuarelas al óleo,
con la Venus cubierta
con el pudor
de un ángel sexuado,
demostrando a su ego:
la patria del reloj
es hogar del exilio de lo eterno y hermoso.
Mientras, los años
y sus achaques
te golpean los huesos
como los buitres,
y el jockey de lo oculto
señala con el índice al señor cautiverio.
Venus de cuentas
deshilachadas,
no te censures
por tu humilde belleza.
Quiero volver al campo
donde la sucia oveja
no adivina el redil
de lo doméstico
y es salvaje
como el amor
y tu iris fantástico.
...
Con la aquiescencia de la autora.




Comentarios sobre El entreacto
Rosalía:
Realizas una denuncia social muy interesante. Con originales imágenes y una sutil ironía.
Enhorabuena
Un beso
Ana